A tientas

A veces quiero entrar en tus espacios en medio de esa oscuridad que ampara nuestros secretos, buscarte a tientas hasta encontrarte allí parada, semi-desnuda, sonriendo en una forma que puedo adivinar, que puedo sentir en la distancia como va guiando mi suerte hasta tu cuerpo; tú en tu cuerpo amable y sereno, tú prestada a mi en el tiempo, tú y tu cuerpo abierto de brazos y de ganas escapadas de tu adentro.

Anuncios

Laberinto

Deja que esta tarde nuestras soledades se acompañen, que nuestros  deseos coincidan en un mismo laberinto (aquel que imaginamos muchas veces en secreto y donde yace escondido el umbral de lo real y lo divino); sería oportuno prestar nuestras horas para recorrer todos tus caminos con estas manos inquietas, y tú los míos, con tus labios untuosos siguiendo las rutas sedosas entre vellos enhiestos y poros hundidos; hurgar las ganas inconfesas, y, en igual instante, llegar a un mismo destino.