Tarde de domingo


Es la tarde de un domingo,
de un domingo cualquiera.
Es un pequeño final repetido
de un circuito sin bandera.
 
Llueve a cántaros
como para anegar las dudas.
Esas que a cada rato
nacen y mueren desnudas.
 
Una lluvia impune
de humedades grises,
de silencios y de repiques.
 
De silencios rotos
por gotas que se esparcen
con preguntas crudas
vertidas sin matices.
 
Hoy me parezco tanto
a esta tarde de domingo.
 
Una nostalgia amiga
me acompaña hacia la orilla.
Es un bongo vacío
que flota a la deriva.
 
Es una nostalgia sin culpas ni culpables.
Una nostalgia lenta
que flota en la propia alma,
parece macilenta
y se encalla en la garganta.
 

Lugh Landrus

Licencia de Creative Commons

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3 thoughts on “Tarde de domingo

  1. lluvia que no para al igual q las dudas que mueren y nacen….Domingo de lluvia que evoca recuerdos y palpitaciones…..

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